Nacimiento

A raíz de la decisión de la Directiva del Real Madrid de disolver la Grada Joven, devolviéndonos el dinero de nuestros euroabonos, a casi mitad de temporada… muchos nos llevamos un gran decepción ante lo que considerábamos injusto. Llevamos más de 30 años dándolo todo, ubicándonos en el fondo sur del Estadio, dedicando parte de nuestras vidas al apoyo incondicional al Real Madrid. Sin comerlo ni beberlo nos encontramos con esa situación la cual hasta nos llevó a pensar en un principio el borrarnos de socios.

Pero inmediatamente nos dimos cuenta que prácticamente nadie de las personas que adoptaron esa medida, si bien estaban legitimados legalmente no lo estaban desde un punto de vista ético y no iban a conseguir matar a gran parte muy importante del alma de la afición. Cualquiera de nosotros llevaba más años en el club que las personas que adoptaron esa medida. En otras palabras, para un mejor entendimiento, quiere decir que los jugadores pasan, los directivos también, pero nosotros nacimos con esa afición, vivimos por ella y moriremos con ella, no pudiendo NADIE arrebatárnosla. Es algo innato, particular, de cada uno de nosotros.

Gracias a Dios estos hechos fueron entendidos rápidamente por la directiva que, en su intento de crear una Grada de animación nueva y más grande decidieron ofrecernos de nuevo acceder a ella. A nuestro entender, se volvió a cometer un error en ese momento (sabemos que es muy difícil decidir adecuadamente y tan rápido sin equivocarse, por eso nos tranquilizamos y dejamos tiempo al tiempo, que las cosas en frio se ven de otra manera). El error consistía en poner un límite de 35 años para entrar en dicha grada. ¿y que pasaba con nosotros? ¿Qué pasaba con los que, como muchos de nosotros, fuimos parte importante en los momentos iniciales de esa grada de animación, cuando no teníamos megáfonos ni bombos e iniciábamos las canciones que inventábamos desgarrándonos la garganta, viajábamos como buenamente podíamos, fabricábamos nuestras banderas cosiéndolas nosotros mismos. Varios años después todo fue mucho más fácil, más organizado, pero nadie debe olvidar que si se pudo avanzar es por que gente como nosotros lo creamos previamente de la nada, domingo tras domingo. Que injusto y doloroso espaldarazo se nos daba en ese momento.

Para paliar ese segundo error, se dejó abierta por parte de la directiva del Madrid la posibilidad de entrar en esa nueva Grada Joven, aún teniendo más de 35 años, si se solicitaba y demostraba el apoyo incondicional que se podía seguir dando. Pero se presenta a la firma un nuevo pliego de condiciones según el cual el abono a partir de ese momento pasa a ser INTRANSFERIBLE y para conservar el abono no se podía faltar a más de 5 partidos. Las anteriores claúsulas de la Grada Joven reflejaban igualmente la obligatoriedad de usar el abono sin faltar a más de 5 partidos SIN EMBARGO el abono era transferible si bien nos hacíamos responsables de la persona a quien habíamos cedido el mismo. Para personas de nuestra edad, con muchas resposabilidades familiares y de trabajo era una fórmula válida, pero al dar el abono el carácter de INTRANSFERIBLE estábamos abocados a perderlo ya que seguro íbamos a faltar a más de esos partidos.

En esa situación, y demostrando de nuevo nuestro carácter de luchadores, de no rendirnos, con gran dolor y resignación de tener que abandonar la grada del fondo sur en la que crecimos y a la cual le dimos vida, intentamos avanzar en la idea de, al menos, no disgregarnos en abonos sueltos y solicitar al Madrid que nos pudiese juntar a algunos, a los que pudiese, en abonos que al menos fuesen contiguos. Así se hace y el club tiene a bien ofrecernos una zona, lógicamente la menos solicitada del estadio, en la que podía haber a mitad de temporada unos 30 o 40 abonos juntos. Última fila del antiguo gallinero.

Nunca olvidaré la primera vez que accedí a ese abono hace pocas semanas, nunca olvidaré esa sensación de ingratitud hacia quienes hemos hecho de nuestra afición una forma de vida, nunca olvidaré cómo mirába a “mi fondo sur”, mi ubicación natural los últimos 30 años en cuanto terminé de subir las escaleras y pude asomarme a ver el campo. El desánimo comenzaba a hacer mella en mi de nuevo. Pero todo esto duró unos pocos segundos, los que transcurrieron mientras con la cabeza baja comenzaba a subir las escaleras de la grada para acceder a mi nuevo abono en lo alto del gallinero, y levanté la cabeza y comencé a ver caras conocidas, caras de hombres y mujeres que estaban en la misma situación que yo. Caras que conocía de toda la vida aún sin conocer los nombres de algunos de ellos, pero sabía que eran de los míos y que estaban sintiendo exactamente lo mismo que yo. Grandes, sois todos grandes, pensé hacia adentro. Una gran parte del alma de la afición estaba allí. Mi gente, mi familia madridista de años y años. Todos, claro, marcados por el paso del tiempo, pero con el mismo espíritu jovial y madridista de siempre. Gente que, como yo, sentimos y vivimos los partidos de una forma muy especial, de pie, animando, riéndonos, acompañados incluso de nuestros hijos los cuales alucinan de ver la marcha de sus padres cuarentones o cincuentones. Pero además teníamos una cosa más en común, que aunque nunca hubiésemos hablado pese a compartir grada y viajes muchísimos años, todo giraba en torno a una figura que sí conocía a todos, un hombre que ha dedicado toda su vida a animar a su equipo y cuya dedicación era conocida y admirada por parte de todos los que allí estábamos y le conocíamos. Por supuesto tenía que ser nuestro Presidente en la peña, estoy hablando de Ocha, grandísimo tipo para el que tiene la suerte de conocerle, alma del madridismo. Nexo de unión de millones de madridistas por el mundo.

Empecé a respirar algo mágico, una camaradería sincera y madura como nunca antes había vivido y, como yo, todos los que allí nos encontrábamos.

Como donde hay yesca, si salta aunque sea una pequeña chispa, se incendia, era inevitable que surgiese un gran incendio. Varias chispas saltaron a la vez por varios sitios. “Recuperemos la diversión y la ilusión en cada partido como hacíamos hace muchos años pero dándole ese tinte tan diferenciador como ahora podemos darle como es la madurez” y lo que es más importante “Juntemos de nuevo a todos los que, como nosotros, se vieron abocados a abandonar nuestro querido fondo sur tras el cambio de condiciones y démosle una nueva dimensión bajo la forma más adecuada como era la constitución de una peña. Así se hizo. En un abrir y cerrar de ojos, con el empuje de la ilusión de todos, se formalizó y legalizó la asociación sin ánimo de lucro que es una peña. La velocidad en todo era supersónica, como no podía ser de otra forma cuando parte de gente auténtica, con la experiencia de muchísimos años, con las ganas de retomar la ilusión. Cada uno de nosotros nos alimentábamos del empuje de los otros, la expansión era imparable! La decisión del nombre, del escudo identificativo, la realización de increíbles diseños de banderas, confección de pancarta, bufandas, camisetas, gorras, polos… en cada debate se respiraba algo mágico, no había reproches ni imposiciones, a todos nos gustaba todo lo que proponía cualquiera de nosotros. Es lógico, todas y cada una de las propuestas eran válidas puesto que partían del corazón. Finalmente se decidía entre todos y si había duda lo que quisiese nuestro presidente.

Desarrollo:

 

Surgimiento: Tras la decepción por la decisión de la directiva de terminar con la grada joven existente hasta entonces y modificar los requisitos de tope de edad y de intransferibilidad del abono y pérdida del mismo si se falta a más de 5 partidos, muchas de las personas, con una edad de más de 40 años y exceso de responsabilidades familiares y laborales, que habíamos dedicado toda la vida a seguir al equipo donde fuera y crear y mantener la animación en el Bernabeu, nos vimos en la obligación de abandonar nuestra histórica ubicación en el campo. Algunos pudimos al menos reubicarnos a mitad de temporada juntos, gracias a la gestión del nexo común a todos, Ocha. Otros muchos de nosotros no tuvieron tanta suerte y tuvieron que aceptar abonos aislados y repartidos por toda la grada. Una vez en el nuevo abono, como somos gente que no sabemos estar quietos y partiendo de la ventaja de la experiencia de 30 años o más en la grada, se da forma a la idea de hacer lo que sabemos hacer muy bien, animar, divertirnos y por supuesto crear. Así las cosas nos organizarnos y creamos la peña VETERANOS RMCF para resucitar nuestro espíritu jovial en la grada y reclamar y decir a todos que allí estábamos, que somos parte importante del alma de la afición y ni la edad ni los acontecimientos nos apagarían jamás ni nuestro madridismo ni nuestra forma de vivir cada partido de nuestro equipo. De esta forma podríamos asimismo atraer y rejuntar a los socios que lo deseen que quedaron desperdigados por el campo o incluso no pudieron obtener un abono por estar a mitad de temporada. Queremos atraer también con nosotros a esos aficionados de edad similar que compartan la misma forma de vivir el futbol y crear un ambiente festivo y seguro para poder llevar a nuestros hijos y transmitirles nuestra afición. Sentamos unas bases que  nos dimos cuenta eran común a todos en la actualidad, como es la de ser ejemplo de aficionado activo, jovial, divertido y desvinculado expresamente de la violencia. Estamos recibiendo muchísimo apoyo de socios del Real Madrid pero también de aficionados de Madrid y de muchos puntos de España que aplauden esta iniciativa pionera en España y probablemente en el mundo y, en señal de apoyo, solicitan hacerse socios de la Peña.

Si  quieres unirte a nosotros o simplemente compartes y quieres apoyar este concepto envíanos tus datos al email veteranosrmcf@hotmail.com estaremos encantado de recibiros. Tenemos fijada una cuota anual de 25 euros recibiendo una bufanda por inscripción de adulto. Socios infantiles (menores de 12 años) gratis. Las aportaciones o inscripciones se deben ingresar en la cuenta a nombre de la Peña Veteranos RMCF de Bankia código IBAN ES77 2038 2827 6560 0013 0672

 

Finalidad:

-          Conseguir atraer a todo el que, como nosotros, comparta las mismas ideas y forma de ver el futbol y juntar a los socios del Madrid que se hallen dispersos por el estadio que pese a tener unos cuantos años ya conserven intacta la juventud, jovialidad y ganas de divertirse en la grada.

-          Organizar desplazamientos de vez en cuando llevando por estandarte por España o Europa la ejemplaridad en cuanto a afición ruidosa y divertida pero no violenta.

-          Divertirnos: Ser la peña más cachonda de España. Nos resistimos a ver el futbol simplemente, para eso está la televisión, queremos seguir viviéndolo.

-          Respeto: No rotundo a la violencia. Respetar pero a la vez ser respetados.

-          Camaradería: Conocer gente con la misma inquietud y valores que nosotros y crecer como familia. Estamos encantados de recibir a todo el que comparta estas ideas y valores, gente que no puede estar parada en su asiento durante un partido de futbol pero que hasta ahora no tenía una peña así a la que apuntarse (activa, divertida y no violenta).

-          Poder ir con nuestros hijos de la mano al Bernabeu y de viaje por España y Europa con tranquilidad y seguridad para ellos. Transmitirles nuestro madridismo y vivirlo con ellos y contagiar lo mismo al resto de aficiones en lo posible.

-          Plantear iniciativas originales a la directiva Real Madrid.

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